

Gran partido que han desplegado hoy nuestros jugadores de baloncesto. Ante el mundo entero y ante los americanos, España les ha plantado cara en todo momento, e incluso han llegado a ir por delante en el marcador en el primer y en el segundo cuarto. No han perdido nunca la cara en el encuentro a pesar del fatal arbitraje, especialmente de los dos árbitros europeos. Se les debería caer la cara de la vergüenza de lo que han cometido en el Gimnasio Olímpico de Beijing.
Estas dos personas han dejado realizar todo lo que querían los estadounidenses. Han cometido pasos en innumerables ocasiones, han empujado todo lo que han querido y más en el último cuarto y las muchas faltas en ataque que no han señalizado. El poder y la sombra de los NBA han conseguido vencer a los Gasol, Ricky, Rudy y compañía. Parece ser que el hecho de llamarse LeBron James o Dwyane Wade, y sobre todo, el hecho de ser americano, influye sobre el resto de los terrenales.
Y quizá lo peor es que había dos colegiados de Europa juzgando la final olímpica. Me remito aquí a la frase que ha declarado el comentarista de TVE, Arsenio Cañada: “Si esto fuera la Euroliga, lo señalaban”. Por otra parte, el resultado es totalmente engañoso (118-107). Las dos técnicas pitadas a la conclusión del encuentro a los españoles, provocadas por el arbitraje, han holgado un poco la diferencia. Una diferencia que no ha existido.
Un gesto que me ha parecido de una prepotencia y de una chulería descarada, ha sido lo que ha hecho Kobe Bryant, después de meter un triple, y con el dedo, hacer callar al público. Ése no es un detalle de su clase y categoría, señor Bryant. Eso ha sido provocado por el gran partido realizado por los spanish. Y tengo la firmeza de que esta noche, cada uno de los yankees, va a poner una vela en su mesita. Con las fotos de los tres árbitros y dándole gracias a la FIBA por dejarles ganar el oro. Una sucia chapa, que más bien es de color ocre.
Ante tanta pena y rabia contenida, tenemos que estar muy orgullosos de esta selección. La plata que han ganado sabe a oro de 24 quilates. Aunque esto no sirva de mucho, son los ganadores morales de la competición de basket masculino. Nos provoca una gran lástima la lesión de José Manuel Calderón, base de los Toronto Raptors, que no ha podido disputar ni un solo minuto.
En estos momentos, debemos recordar a dos personas que seguro que habrían disfrutado del show español. El entrenador de baloncesto de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, 1984, Antonio Diaz-Miguel y del alero Fernando Martín, fallecidos hace ya unos años, y que cosecharon aquella gesta hace ya 24 años. Como la de hoy, 24 de agosto de 2008. Así, lo único positivo reseñable de las estrellas americanas es que parecen ser un equipo. La USABasketball ya se ha encargado de ello hace unos meses.
Finalmente, me gustaría acabar estas líneas con un mensaje de alegría y de orgullo. Aunque hoy llevan colgado en el cuello otra chapa que no es la que se merecen, para gran parte del mundo, y sobre todo para los españoles, son los Golden Boys.
Estas dos personas han dejado realizar todo lo que querían los estadounidenses. Han cometido pasos en innumerables ocasiones, han empujado todo lo que han querido y más en el último cuarto y las muchas faltas en ataque que no han señalizado. El poder y la sombra de los NBA han conseguido vencer a los Gasol, Ricky, Rudy y compañía. Parece ser que el hecho de llamarse LeBron James o Dwyane Wade, y sobre todo, el hecho de ser americano, influye sobre el resto de los terrenales.
Y quizá lo peor es que había dos colegiados de Europa juzgando la final olímpica. Me remito aquí a la frase que ha declarado el comentarista de TVE, Arsenio Cañada: “Si esto fuera la Euroliga, lo señalaban”. Por otra parte, el resultado es totalmente engañoso (118-107). Las dos técnicas pitadas a la conclusión del encuentro a los españoles, provocadas por el arbitraje, han holgado un poco la diferencia. Una diferencia que no ha existido.
Un gesto que me ha parecido de una prepotencia y de una chulería descarada, ha sido lo que ha hecho Kobe Bryant, después de meter un triple, y con el dedo, hacer callar al público. Ése no es un detalle de su clase y categoría, señor Bryant. Eso ha sido provocado por el gran partido realizado por los spanish. Y tengo la firmeza de que esta noche, cada uno de los yankees, va a poner una vela en su mesita. Con las fotos de los tres árbitros y dándole gracias a la FIBA por dejarles ganar el oro. Una sucia chapa, que más bien es de color ocre.
Ante tanta pena y rabia contenida, tenemos que estar muy orgullosos de esta selección. La plata que han ganado sabe a oro de 24 quilates. Aunque esto no sirva de mucho, son los ganadores morales de la competición de basket masculino. Nos provoca una gran lástima la lesión de José Manuel Calderón, base de los Toronto Raptors, que no ha podido disputar ni un solo minuto.
En estos momentos, debemos recordar a dos personas que seguro que habrían disfrutado del show español. El entrenador de baloncesto de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, 1984, Antonio Diaz-Miguel y del alero Fernando Martín, fallecidos hace ya unos años, y que cosecharon aquella gesta hace ya 24 años. Como la de hoy, 24 de agosto de 2008. Así, lo único positivo reseñable de las estrellas americanas es que parecen ser un equipo. La USABasketball ya se ha encargado de ello hace unos meses.
Finalmente, me gustaría acabar estas líneas con un mensaje de alegría y de orgullo. Aunque hoy llevan colgado en el cuello otra chapa que no es la que se merecen, para gran parte del mundo, y sobre todo para los españoles, son los Golden Boys.
Fuentes de las fotografías:
- Navarro emocionado: http://http://jjoo.marca.com/2008/albumes/2008/08/24/espana_eeuu_partidazo/index_10.html
- Rudy y Reyes con la medalla: http://www.marca.com/





