domingo, 26 de abril de 2009

Poco fútbol y cautro goles. Hull City 1 - 3 Liverpool


En el estadio de los tigres, el Hull City recibía a un Liverpool que jugó el pasado miércoles un partido loco ante el Arsenal. Al final, consiguieron obtener un punto de la contienda. Por su parte, los locales se han desinflado en la segunda vuelta de la Premier. Se encuentran cerca de la zona de descenso. Han dejado de ser uno de los mayores felinos para convertirse en unos gatos inofensivos y que no arañan a sus contrincantes.

El partido comenzó con alternativas para ambas escuadras pero pronto se impuso el ritmo soporífero de los de Rafa Benítez. Poco fútbol en la primera parte. Sólo hubo una oportunidad clara. Un disparo de Torres que desvía el portero local y que mandó el balón a esquina. Juego muy lento por parte de ambos. Mucho centrocampismo.

El Liverpool es uno de esos equipos en los que no les hace falta realizar muchas ocasiones para marcar goles. Y así ha sido. Una falta hecha a Mascherano en un contraataque la lanza Xabi Alonso, el esférico lo para la barrera y en el rechace el español engancha una volea que alcanza la red de la portería de los tigres. Minuto 45 de la primera parte. Y enseguida se llegó al descanso.

Algo de emoción

La segunda parte empezó como la primera. Ritmo de tortuga. Sólo hubo algún tiro lejano hasta que se produjo la expulsión. Un balón desde la defensa que se dirige hacia Reina, y el delantero del Hull, Folan, empuja al central Skrtel y además le pegó una patada cuando éste estaba tirado en el césped. Minuto 59 del encuentro. Al minuto siguiente, una entrada de Fagan al mismo jugador y el árbitro le sacó la tarjeta amarilla. Se empecinaron con el esloveno.

Dos minutos después, un saque de esquina sacado entre Alonso y el israelí Benayoun, que éste último centra, despeja la defensa, dispara muy mal Skrtel y finalmente el balón llegó al holandés Kuyt, que remató de cabeza y marcó el segundo gol. Minuto 62. Este partido me recordó a la mayoría de los que ha jugado el R. Madrid. Juande Ramos y Benítez se parecen mucho en su estilo de juego.

Torres estuvo ciego delante de la portería. Estuvo poco afortunado en el remate. En esas, gol del Hull City. Un contraataque de los de amarillo y negro lo finalizó el ex del Barcelona Geovanni en el segundo palo e introdujo el esférico en la portería de Pepe Reina. Minuto 73. Una muestra de lo dicho del delantero madrileño se puede encontrar en el minuto 78. Centro de Kuyt que remató Torres al larguero. Casi marcó el tercero.

Reina ha tenido en el partido una cuantas cantadas en las faltas dirigidas al área. Todos los centros los despejó el arquero con dificultades. Pero sólo fueron sustos. Finalmente, los reds sentenciaron el partido y se llevaron los tres puntos. Jugada de Arbeloa por la banda derecha que disparó a puerta, consiguió despejar Myhill y el rechace lo aprovechó Dirk Kuyt para marcar, ahora sí, el tercer tanto.

Con este triunfo en Hull, el Liverpool mantiene sus opciones al título. Con un juego más bien pobre, con poco fútbol, logró tres chicharros. Aunque el Manchester remontó un cero a dos en contra en su partido frente al Tottenham en Old Trafford y venció cinco a dos. Por lo tanto, los diablos rojos se mantienen a la cabeza de la clasificación. La lucha continúa en la Premier League.

Kuyt celebra el segundo tanto del Liverpool

sábado, 11 de abril de 2009

En un pañuelo


Alemania está que arde. Antes de que esta tarde empiece a disputarse la 27ª jornada, cuatro equipos están en tres puntos y todos ellos tienen opciones para llevarse la ensaladera. Dos son los colíderes de la clasificación: Wolfsburgo y Hamburgo. El tercero es el Hertha de Berlín con 49 puntos y cuarto el Bayern de Munich con 48. El Hoffenheim se desinfló hace ya un tiempo. La baja del goleador Ibisevic se nota y mucho en la pequeña localidad.

Los dos primeros se encuentran en su mejor nivel, especialmente el Wolfsburgo, que goleó a los bávaros el fin de semana pasado por cinco tantos a uno. El Hamburgo está siendo un equipo regular durante todo el campeonato y por eso se sitúa ahora en el lugar más alto. Ambas escuadras tienen en sus plantillas a dos delanteros decisivos: Los de la Volkswagen cuentan con el bosnio Dzeko (se parece mucho a Fernando Llorente) y con el brasileño Grafite, ex de Sao Paulo, que lleva 20 goles en su cuenta particular. Por su parte, los del norte germánico cuentan con la conexión croata Petric - Olic, letales en el área rival.

A estas alturas se deberían considerar a estos dos equipos como los máximos aspirantes al título. Pero esta temporada, la Bundesliga es una lotería. Los capitalinos del Hertha de Berlín sueñan con el campeonato. El último que se colocó en sus vitrinas tiene fecha de 1931. Con un equipo para posicionarse en la mitad de la tabla, es admirable que estén peleando arriba con equipos mejores como el Hamburgo o el Bayern. La recuperación del serbio Pantelic puede venirles bien para continuar con la lucha hasta el final.

Los bávaros de Baviera

Caso aparte merece el Bayern de Munich. Esta escuadra es distinta a la de temporadas anteriores. La contundencia defensiva de la que gozaba años anteriores brilla por su ausencia. Y eso que tiene centrales como el temperamental Lúcio, Van Buyten o Demichelis. La portería también falla. Rensing está varios escalones por debajo del retirado Oliver Kahn y ni siquiera se encuentra entre los tres mejores porteros alemanes. Es difícil de creer que con jugadores como Klose, Luca Toni, Ribery, etc. sólo les sirva para estar cuartos. Deberían ser líderes, pero como temporadas como las que estamos viviendo, dan el sentido mágico que tiene el fútbol. A veces, la lógica no se cumple.

Y son en esos momentos cuando este deporte adquiere un aire distinto y nos llama más la atención. Sobre todo, cuando somos meros espectadores y no nos jugamos nada. Disfrutamos de los goles desde la tranquilidad y el sofá de casa. Con la tele, el ordenador o la radio.

Por eso, las últimas ocho jornadas se presentan apasionantes. Los dos primeros tienen la presión de estar en lo más alto y vamos a ver si les afecta en el terreno de juego. Desde la segunda línea, los berlineses intentarán sacar sus partidos adelante y esperarán un pinchazo desde arriba. Por consiguiente, el Bayern puede tirar de ese “espíritu ganador” para remontar y colocarse en primer lugar. Todos sabemos cómo se las gastan, por muy mal que se encuentren después de las dos goleadas seguidas. La última, contra el Barça. Pero forzarán la máquina al máximo para alzarse la ensaladera alemana.

El defensor del Bayern de Munich, Phillip Lahm (con la camiseta de rayas rojas y blancas) y el delantero del Wolfsburgo, Dzeko antes de disparar a portería. / AFP

viernes, 3 de abril de 2009

La selección de las selecciones


Una nueva parada en las grandes ligas y pasamos a los equipos nacionales de fútbol. Durante nueve días las selecciones han centrado el interés deportivo con los partidos de clasificación para el Mundial de Sudáfrica en el 2010. En general, pocas sorpresas y algunos matices que les voy a recordar.

En el fin de semana se disputaron los primeros partidos. De las selecciones “grandes”, la primera en jugar fue Rusia, que venció sin dificultades a Azerbaiyán. Después, vinieron los buenos partidos. Holanda goleó a Escocia. Uno de los tantos fue de Huntelaar. Sin hacer un buen partido, Italia venció a Montenegro. Marcó el debutante Pazzini, delantero de la Sampdoria.

Francia pasó muchos problemas para vencer a Lituania en territorio báltico. Ribéry salvó a los galos del empate y de las críticas al seleccionador. Portugal y Suecia jugaron, por decir algo, y el empate a cero los alejan del Mundial, y en especial es grave el caso de los portugueses. Con la selección nacional, Ronaldo es distinto. Se nota la diferencia. Su juego empeora cuando llega la camiseta granate. Y la “roja” lo pasó mal en el Bernabéu para vencer a una Turquía que tapó perfectamente a los jugadores de creación españoles. El gol de Piqué sirvió para llevarnos tres puntitos y encarrilar un poco más la clasificación.

En la zona sudamericana, Argentina venció cómodamente a Venezuela con el protagonismo indiscutible de Leo Messi y Brasil, después del buen partido que hizo, empató a un tanto con Ecuador en el minuto 91 de partido. Los ecuatorianos robaron dos puntos a los cariocas.

La jornada del miércoles

Y el miércoles se disputó la segunda sesión de selecciones. Siguiendo con el grupo sudamericano, se debe destacar el baño que le cayó a la selección de Maradona. Bolivia endorsó todo un “set” a los blanquiazules. Seis a uno. Casi todo lo que tiraban los bolivianos entre palos, iba dentro de la red. Y a esto hay que sumarle la defensa de argentina, que fue un coladero incesante durante todo el encuentro. La honrilla de Argentina la puso Lucho González en la primera parte, con un disparo desde 40 metros que el guardameta local, como se dice vulgarmente “se lo comió con patatas”. Otro partido distinto fue el de Brasil. Tres a cero a Perú con dos goles del sevillista Luís Fabiano.

De vuelta a Europa se acaban las sorpresas. Turquía iba venciendo a España en la primera parte pero los visitantes tienen la suerte de los campeones. Una mano del defensa turco, gol de Xabi Alonso de penalti, y en el descuento Riera marcó a pase de Güiza. Los españoles rindieron a medio gas, como el sábado pasado, pero les valió para vencer y tener la clasificación en sus manos.

Con un tipo como Doménech en el banquillo, Francia juega a la encerrona y a meter un solo gol. La historia se volvió a repetir. Y también el mismo goleador, Ribéry, que le dio el triunfo de una selección gala que promete poco para el próximo mundial, sobre todo si continúan con este mister. El único desliz lo dio Italia, que probó de su propia medicina y los irlandeses empataron el partido en el minuto 89, con un tanto de Robbie Keane. Del resto de encuentros, se puede nombrar el triunfo de la Inglaterra de Capello a Ucrania, la victoria de la “oranje” ante Macedonia, de Alemania en Gales y de Croacia en Andorra.

Pocas sorpresas se produjeron en las dos jornadas de clasificación para el Mundial: El empate de Brasil en Ecuador, la igualada de Italia en casa ante Irlanda y sobre todo, la escandalosa goleada que encajó Argentina a manos de Bolivia. Las calles de La Paz fueron una fiesta incesante durante el resto del día. Como buen amante del fútbol, prefiero pensar que lo de los argentinos ha sido un accidente, una piedra en el camino y no algo más serio. O quizá Argentina está un peldaño por debajo de los grandes y se ha vendido demasiado el globo blanquiazul.

La próxima parada con el autobús de los equipos nacionales será en el mes de junio, cuando las grandes ligas europeas hayan finalizado en sus primeras divisiones. España jugará la Copa Confederaciones en el país sudafricano y allí esperamos verla frente a Brasil en una piedra de toque importante para medir, de nuevo, el nivel de furia de “la roja”. Por su parte, Argentina disputará partidos de clasificación, los que servirán para tapar el accidente de La Paz.


El boliviano Didí Torrico (verde) controla el balón ante el argentino Carlos "el apache" Tévez.