Dicen que solo caben 8.486 personas en este fondo del Olímpico de Roma... pero en Internet no hay límites. Este es el espacio de Javier Mas, periodista deportivo.
martes, 9 de noviembre de 2010
Hace ocho días
Hace ocho días, por la mañana, iba de camino a Valencia desde mi Elche a presenciar un lunes completo de buen tenis en el Ágora. Con los primeros rayos calientes de sol, la organización montaba, de forma tranquila y con muy pocas prisas, el Fun Park. Mientras, los jugadores, dentro del Museo Príncipe Felipe, ejercitaban sus músculos en el gimnasio o bien entrenaban en las pistas con tal fin.
Entre vuelta y vuelta, fotografía aquí y fotografía allá, el día transcurría con tranquilidad. Hasta que llegó la hora de apertura del parque de diversión. La gente se lanzó al stand de Marca para llevarse un ejemplar y, de paso, una sosa gorra. Poco a poco, las afueras de el Ágora fueron adquiriendo vida. Aquello fue un no parar de entrar y salir por aquellos puestos típicos de mercadillo. Pero con la diferencia de que te podías llevar productos de prueba totalmente gratis, en la mayoría de los casos.
Llegó la una y la gente, entre la que nos incluimos mi amigo y yo, entramos dentro de tan famosa pista de tenis. El primer partido fue, con diferencia, el más igualado y entretenido del día. El suizo Wawrinka, número 21 del mundo, se enfrentó al italiano Andreas Seppi, número 51. El primer set duró una hora y quince minutos, y después del desempate, se decantó a favor del helvético. 7-6 para Wawrinka.
El segundo set continuó por los mismos lares. Golpes certeros y errores no forzados a partes iguales. Wawrinka consiguió romper el saque de Seppi en el duodécimo juego. A la postre, resultó decisivo, ya que el suizo iba 6-5 a favor en el marcador. Wawrinka se llevó el segundo set y también el partido por 7-6 y 7-5 en dos horas y cuarto de intenso partido.
A continuación, saltaron a la pista el norteamericano Michael Russell y el español Fernando Verdasco. El primer set fue ajustado pero se lo llevó con cierta comodidad el jugador madrileño por 6-4. El segundo fue un paseo para Verdasco, ya con un Rusell demasiado fallón. 6-1 y ovación del público allí presente por la faena bien hecha.
El tercer turno fue para el ucraniano Stakhovsky y el francés Simon, que fue semifinalista del torneo. Simon demostró las causas por las que fue, no hace mucho tiempo, un jugador que anduvo entre los 10 mejores del mundo en la lista de la ATP. Buena derecha, buen revés y acertado en los momentos claves. El jugador francés obtuvo las dos mangas y el partido por el mismo resultado: 6-3
En el último turno jugaron los dos peores jugadores del ránking. El ruso Gabashvili y el también francés Arnaud Clement. Gabashvili demostró más ganas y empeño que el galo. Clement mostró un juego bastante irregular. Además, tuvo en algunos momentos un comportamiento un tanto chulesco con el público y con alguno de los chavales que se encargaban de tirarle pelotas y de darle su toalla. El primer set fue para Gabashvili por 6-4. Ya con Clement harto de sí mismo, el ruso lo tuvo más fácil y cerró el encuentro y la jornada con un indiscutible 6-2.
En definitiva, fue una jornada intensa. Por lo que cuando llegué a casa, deseaba la cama más que cualquier otra cosa. Una experiencia que recomiendo a todo el mundo ya que los precios de las jornadas de lunes y martes son asequibles y se saca rendimiento del dinero pagado.
Hoy he querido cambiar un poco los temas de los que vengo escribiendo y he contado una experiencia personal. Creo que eso es bueno tanto para mí como para tí, lector o lectora cambiar los asuntos. También aprovecho la oportunidad para subir una fotografía mía con un tenista conocido, ya que todavía no me habéis visto mi gepetto (reconozco que salgo no muy bien, pero en fin...). Nos volveremos a encontrar pronto.
Fotografía del autor, Javier Mas
Javier Mas con Nicolás Almagro, tenista murciano, que en la actualidad está entre los 20 mejores del mundo según la lista de la ATP.
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