jueves, 30 de octubre de 2008

Carencias en ataque y debilidad en defensa: Elche 0 - 2 Deportivo de la Coruña


El Elche ha vuelto a las andadas. Después de dos partidos sin encajar un gol, dos errores clamorosos de Olmo han provocado que Willy Caballero recoja un par de balones de la portería. A esto, se debe unir la falta de claridad de ideas en ataque, las escasas oportunidades que tuvieron los ilicitanos y la contundencia en defensa de los coruñeses. Un partido que se veía de empate a cero, acabó con la derrota del equipo del Palmeral y con la eliminatoria casi sentencia a favor de los pupilos de Miguel Ángel Lotina.

El encuentro empezó bien para el equipo de Claudio. Los jugadores salieron con ambición y con ganas de plantarle cara al Depor. La diferencia de categoría y en la clasificación de ambos se notaba muy poco. El Elche sacó cinco o seis saques de esquina y llegaba a la portería defendida por Fabrizio. El Deportivo tocaba el balón de un lado a otro y sólo la calidad y la velocidad del mejicano Guardado auguraban esperanzas de conseguir un buen resultado del Martínez Valero. Un estadio prácticamente vacío, al que asistieron 3.700 personas.

Pero se veía venir el gol de los gallegos. Se veía desde la grada que Olmo iba a provocar problemas. Minutos antes del gol, el central cometió un error de concentración que provocó una oportunidad en contra de los intereses del Elche. Y en el minuto 27, un balón disputado entre Olmo y Riki lo aprovecha el jugador madrileño para robarle el balón con facilidad y marcar con elegancia el primer tanto del partido. A partir de aquí, la escuadra ilicitana intentó levantar el gol de los coruñeses con esfuerzo y tesón. Pero no hubo modo. Al descanso, cero a uno.

En la segunda parte, El Elche volvió a atacar la portería de Fabrizio. Pero este equipo se atasca en los últimos 30 metros de terreno. Le falta un jugador que le dé el último pase a los delanteros. Mucho toque y combinación pero cuando se acercaban al área rival, entre la defensa deportivista y la inoperancia de centrocampistas y delanteros ilicitanos hacían que las jugadas se quedaran en nada. El Depor realizó dos cambios. Quitó del césped a De Guzmán y entró Bodipo. El objetivo del cambio era sentenciar la eliminatoria.

La entrada del delantero Dani Martín en el campo por el voluntarioso y trabajador Iván Bolado consiguió crear más peligro. En un error defensivo, Dani pudo marcar el empate a uno. Pero la ocasión se esfumó. Y en otro error de un lento Jesús del Olmo (El quinto o el sexto), en el minuto 27 del segundo acto, provocó que Bodipo marcara el segundo gol del partido. La afición se encaró, y con razón, al defensa ilicitano. Todo tipo de insultos y aberraciones cayeron como losas en la conciencia de Olmo. “Tierra, trágame”, pensó el defensa.

El final del partido fue un intento sin ningún éxito del Elche para meter un tanto en la portería deportivista. La noche de la Copa del Rey se convirtió en un calvario para los futbolistas ilicitanos. Lo bueno de esta derrota es que la eliminatoria se ha quedado casi sentenciada. Aunque quedan 90 minutos por jugar en Riazor. Pero si el Elche sigue con la falta de gol que evidencia desde los primeros partidos de la temporada, Claudio debería plantear la posibilidad de llevarse a algún jugador del Elche ilicitano.

Dejando la Copa, lo importante es conseguir los tres puntos frente al Alavés. Otra nueva final para los jugadores, el entrenador, el Consejo de Administración, el director deportivo, Jesús de Huerta y para el presidente. Para todos los que queremos al Elche C.F.


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