domingo, 22 de marzo de 2009

El poder del atrevimiento. Crónica del Fulham 2 - 0 Manchester United


El Manchester United visitó Craven Cottage con la intención de conseguir los tres puntos cómodamente. Pero la alineación y el planteamiento de Ferguson fueron erróneos. El Fulham plantó cara a uno de los más grandes del fútbol europeo y lo derrumbó a base de atacar y de saber sufrir en los momentos precisos.

Los primeros minutos del partido decían que el United iba a tener la posesión de balón. Así fue, aunque poco duró. Los chicos del multimillonario Al Fayed y comandados por el técnico Roy Hodgson, salieron a quitarles el esférico a los atacantes visitantes y a encerrarlos en su área. Las primeras oportunidades de los locales las resolvieron los diablos rojos sin dificultades.

Entonces, la suerte se alió con los londinenses en el minuto 17 del primer acto. Un saque de esquina del Fulham lo remata en primera instancia Zamora y lo despeja Van Der Sar y en la segunda oportunidad, su remate va a los brazos de Scholes. El árbitro lo vió, señaló el punto fatídico y expulsó al mediocentro inglés. Lanzamiento de Murphy, ex jugador del Liverpool, y se convirtió en gol. La hinchada del United enmudeció. Introdujo el esférico en el lado izquierdo del guardameta holandés.

Desde este momento, se juntaron muchos problemas para los visitantes. Recolocó a Giggs de mediocentro junto con Fletcher a raíz de la expulsión. Los centrales anduvieron flojos todo el partido. El canterano Evans estuvo peor de lo que se esperaba y tanto él como Ferninand fueron incapaces de parar a Zamora y a Andy Johnson. Con el desquicio de Ronaldo y la tarjeta amarilla a Evra por tirarse al césped, finalizó el primer tiempo.

La segunda parte comenzó de forma distinta. La entrada de Rooney por Berbatov aportó a los diablos garra, corazón y también buen juego. Los del suroeste de Londres eran incapaces de mantener el balón en sus botas. El ciclón del United había empezado. Y el aviso con más peligro fue una triple ocasión. Ji-Sung Park y Rooney por dos veces remataron sin suerte. Se encontraron con un fantástico Schwarzer.

El goleador del partido, Murphy, estaba desbordado por todos lados. Así que entró al campo el francés Dacourt. Por su parte, el míster rival metió a Tevez y mando a la ducha a O'Shea. Los red devils bajaron la intensidad del partido y entonces los locales aprovecharon el momento para marcar el segund tanto. Una contra bien llevada por los jugadores del Fulham finalizó con una asistencia de Johnson a Gera, que entró pocos minutos antes, para que de semi-chilena marcara el gol de la tranquilidad. Y la desesperación se apoderó defintivamente de los chicos del señor Ferguson.

El ejemplo de esta afirmación fue la expulsión de Wayne Rooney. Un pelotazo al árbitro, las protestas consiguientes y una tarjeta amarilla que llevaba, lo enviaron a la ducha. Con algunos olés de fondo, se acabó el mal trago del Manchester United.

La Premier está al rojo vivo. Con la contundente victoria del Liverpool hoy la diferencia es de un punto, a falta del partido que tiene aplazado los de Manchester. Las sensaciones han cambiado en menos de nueve días. Las dos derrotas consecutivas han provocado la ilusión en unos y las dudas en los otros. El final de campeonato se presenta apasionante y el atrevimiento de los equipos grandes determinará que escuadra se lleva la Premier League inglesa.


El delantero del Fulham, Zamora (izquierda) remata y el centrocampista Scholes detiene la trayectoria del balón con los brazos ante Van der Sar y Evra.

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