viernes, 16 de abril de 2010

Los hechos se demuestran en el terreno de juego


Esta historia comienza hace unos meses. En concreto, antes del primer Barcelona - Real Madrid de la temporada. En esos días, el director general del equipo blanco, Jorge Valdano, realizó unas declaraciones para la agencia de prensa DPA. A estos compañeros se refirió a la larga lesión del central del Barcelona, Gaby Milito.

Valdano "se alegró" de no haber fichado a su compatriota después de comprobar que una de sus rodillas no era fiable. Aunque por aquel entonces, de esto hace ya unos años atrás (en la primera etapa de Florentino Pérez), el defensa se encontraba en perfecto estado físico y había superado una díficil lesión. "Con el paso de los años, aque diagnóstico se reveló como real" afirmó el directivo madridista. A estas palabras, el barcelonista respondió diciendo que "Todo el mundo tiene derecho a opinar. Luego, el tiempo, como el dijo, dirá", sentenció.

"Los hechos dan y quitan razones", decía Milito al diario El País. Se notó en sus palabras cierto rencor y ganas de callar a Jorge Valdano. Y el argentino, hermano de Diego Milito, pudo servir en el Bernabéu su venganza. Jugó un gran partido, estuvo a un nivel alto, y el único despiste que tuvo la defensa fue la ocasión que desaprovechó Van de Vaart. Mudó a Valdano y a los que en su momento descartaron su fichaje por el conjunto de Chamartín.

Las palabras no se olvidan. Y al final del derbi, este hecho se cumplió. Gabriel Milito se encontró en el túnel de vestuarios a Valdano. Éste estaba conversando con Pep Guardiola. Y le vino al futbolista la memoria. Entonces, arremetió con razón contra Jorge. Al mismo tiempo, el capitán del Barça, Carles Puyol, acompañó en sus protestas a su compañero de club. Tenía todo el derecho Milito a responder a Valdano. Le hizo mucho daño en su momento. No se por qué dijo eso una persona que cuando habla lo realiza con una coherencia digna del mejor orador.

La victoria del Barcelona en el Santiago Bernabéu sirvio, entre otras cosas, para calmar la ira del jugador azulgrana y demostrar ante 80.000 personas que puede rendir a la misma talla de los grandes centrales.
Se fue con una amplia sonrisa del terreno de juego. Ésa es la imagen del partido.

Fuente de la información: El País
Fotografía extraída de: ElCorreoWeb
Milito recibe las instrucciones de su entrenador, Pep Guardiola.

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