sábado, 2 de julio de 2016

Gales castiga los errores de Bélgica



Posiblemente anoche se vivió una de las sorpresas de la Eurocopa 2016. Eso sí, menor que la que dio Islandia derrotando a Inglaterra. Gales se clasificó para semifinales, por primera vez en su historia, tras derrotar a Bélgica por 3-1 en el partido de cuartos de final que se disputó en Lille.

Las bajas que tenía el seleccionador belga, Marc Wilmots, obligaron a cambiar el once inicial tipo. Vermaelen y Vertonghen se quedaron sin participar. Les sustituyeron Denayer y Jordan Lukaku, el hermano pequeño de Romelu, futbolista del Everton. Fueron determinantes en el resultado definitivo. Por su parte, el míster galés Chris Coleman pudo sacar su alineación.

Tras unos primeros instantes de tanteo y de llegadas a las dos áreas, Bélgica impuso su calidad en el campo. Para empezar, una triple ocasión. En un contraataque, centro de Romelu Lukaku, remate de Carrasco que se encontró con Hennessey y a continuación dos disparos, de Meunier y de Hazard respectivamente, que se estrellaron contra la defensa británica.

Bale respondió con una de sus típicas galopadas. Su tiro se marchó fuera, besó el lateral de la portería de Courtois.

En un chispazo marcó Bélgica. Nainggolan se vio en zona de tres cuartos de campo totalmente solo y aprovechó para soltar un misil que se coló casi por la escuadra de la portería de Gales. Golazo del mediocampista de la Roma para adelantar a su equipo nacional en el marcador.

El primer error de los belgas fue echarse demasiado atrás. Gales cogió la pelota e intentó moverla con criterio. Bale dejó a Robson – Kanu solo en punta para retrasar su posición unos cuantos metros y tener mayor libertad de movimientos. Los galeses sabían que el lado izquierdo de la defensa de Bélgica era el más débil (Jordan Lukaku de lateral y Denayer de central) y por ahí volcaron su ataque.

En una internada por este costado tuvo Gales la primera opción para empatar. Ramsey, rompiendo la retaguardia, dio un pase de lujo para la llegada del carrilero zurdo, Taylor, que remató pero apareció Courtois para evitar males mayores.

A la media hora de juego llegó el empate. Córner servido por Ramsey, fallo en la marca, Ashley Williams cabeceó solo y el jugador del Swansea puso el 1-1 en el electrónico.

Bélgica tuvo otro problema añadido. El balón parado. En cada saque de esquina sufrían de lo lindo los chicos de Wilmots. Antes de llegar al descanso, Robson – Kanu intentó poner con ventaja a su combinado sin fortuna. Al intermedio se llegó con tablas en el marcador.

El gran fallo de Wilmots llegó antes de comenzar la segunda parte. Quitó a Carrasco para meter a un Fellaini que está lejos de su nivel, que se muestra apático y al que le falta chispa en el área contrincante. Y no solo fue eso. Cambió el medio campo. El doble pivote fue el formado por Witsel y Fellaini, situando al jugador del Manchester United fuera de su posición y colocó a Nainggolan, también fuera de su demarcación, por delante de ellos, para intentar presionar la salida de balón de Gales. Y sin tapar la vía de escape de agua del lado izquierdo de la zaga.









La solución era sencilla. Mantener el doble pivote Witsel – Nainggolan y situar a Hazard por delante de ellos, como vértice de ese triángulo. Hazard no tiene retorno defensivo. De esta forma, le quitas de hacer una orden que es incapaz de cumplir. La otra variación habría sido meter a De Bruyne por la derecha y a Carrasco por la izquierda porque el extremo del Atlético de Madrid podía ayudar perfectamente a tapar las subidas de Gunter y los continuos dos contra uno que sufría Jordan Lukaku. Resolvías el otro gran problema que estaba teniendo Bélgica. Así, se habría tenido más la posesión del esférico y en caso de estar en fase defensiva, se podía recuperar el balón y salir a la contra con Hazard, De Bruyne y Romelu Lukaku con total libertad para fabricar peligro ante la mesa galesa. Pero no lo hizo Wilmots.

Dicho esto, Bélgica salió con más ímpetu que su rival. Romelu Lukaku, de cabeza y Hazard en su típica jugada arrancando desde la banda y yéndose hacia dentro para terminar con un disparo en busca del palo largo del guardameta fueron las primeras oportunidades belgas tras el asueto.

Sin embargo, Gales se adelantó en el marcador. Aprovechando la debilidad belga que ya hemos mencionado, Bale se marchó al centro del campo para enviar un pase maravilloso al espacio para Ramsey, éste le dio la pelota a Robson – Kanu que, en un regate espectacular, se quitó a los contrincantes de encima y ante Courtois definió perfectamente. 2-1 en el minuto 54 y muy mala pinta tenía el encuentro para Bélgica.

Ante este mazazo, los belgas intentaron reaccionar pero fueron incapaces de hacer daño a una defensa ordenada como la galesa. Fellaini tuvo la opción de empatar la contienda pero su remate se fue por poco.

La situación obligó a arriesgar a Wilmots. Sacó del terreno de juego a Jordan Lukaku para introducir a Mertens. La consecuencia fue que Bélgica pasó a defender con defensa de tres hombres. No surgió efecto. Todo lo contrario.

En un momento determinado, Gales amplió el trecho. De nuevo, en un ataque por la banda derecha, centro al área y remate de Vokes anticipándose a su adversario para poner el 3-1 en el marcador en el minuto 85 y finiquitar el asunto.

A la conclusión, Gales pasa de ronda y Bélgica sufre un pinchazo que puede terminar con Marc Wilmots en la calle. Los belgas tenían todo a su favor para, haciendo las cosas bien, llegar a la final de esta Eurocopa. Es un fracaso en toda regla.

La rival de la Gales de Bale será la Portugal de Cristiano Ronaldo. Los lusos empataron en el tiempo reglamentario (una vez más, y ya van cinco en cinco choques) contra Polonia (esta vez 1-1). En los penaltis se clasificaron por 3-5.

Alineaciones

Gales: Hennessey; Davies, Ashley Williams, Chester; Taylor, Gunter; Ledley (King, min. 77), Ramsey (Collins, min. 89), Allen; Bale, Robson – Kanu (Vokes, min. 79).

Bélgica: Courtois; Meunier, Alderweireld, Denayer, Jordan Lukaku (Mertens, min. 75); Nainggolan, Witsel; Carrasco (Fellaini, min. 46), De Bruyne, Hazard; Romelu Lukaku (Batshuayi, min. 83).

Goles: 0-1 Nainggolan (min. 12); 1-1 Ashley Williams (min. 30); 2-1 Robson – Kanu (min. 54); 3-1 Vokes (min. 85).

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Asistentes: Praprotnik y Vukan (Eslovenia). Árbitros de área: Jug y Vinčić (Eslovenia). Cuarto árbitro: Nicola Rizzoli (Italia).

Amonestaciones: por parte de Gales vieron una cartulina amarilla Davies (min. 4), Chester (min. 15), Gunter (min. 23), Ramsey (min. 74). Con respecto a Bélgica fueron amonestados Fellaini (min. 59) y Alderweireld (min. 84).

Incidencias: el partido, correspondiente a los cuartos de final de la Eurocopa 2016, se jugó en el Stade Pierre Mauroy de la metrópolis de Lille (Francia).

Foto: AFP

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