
Honduras aparece en todas las páginas de las secciones de internacional de todos los diarios españoles. Cada día leemos las disputas y las acusaciones que se mandan Roberto Micheletti y Manuel Zelaya. El pais centroamericano sigue sin tener dueño definitivo. Pero a falta de buenos y democráticos políticos, el deporte sirve para unir a un pueblo entero aunque las opiniones sobre quién debe mandar sean distintas. Eso lo ha logrado la selección de fútbol, que se clasificó la semana pasada para el Mundial de Sudáfrica 2010.
Todos los ciudadanos se echaron a la calle a festejar, todos unidos, un hecho histórico del equipo nacional. El próximo año, los catrachos (adjetivo con el que vulgarmente se llaman a los hondureños) disputarán su segunda cita mundialista. Pudieron ir al Mundial de Argentina 1978, pero cuando supieron que debían jugar contra El Salvador, se retiraron de la cita futbolística. Sí aparecieron en España en 1982. Y contra los españoles disputaron su primer partido. Empate a uno. Zelaya marcó el primer tanto de la historia de los mundiales para la nación bicolor.
Hasta hoy ésta fue la última y única aparición en un acontecimiento tan importante. El 14 de octubre de 2009 se recordará por un gol. Un chicharro yankee. Les explico: Última jornada del hexagonal final de la CONCACAF. Honduras debía vencer a El Salvador y esperar un empate o una derrota de Costa Rica frente a Estados Unidos para obtener el pase directo. Y el principio de la historia no fue alentador.
En Washington, los hombres del seleccionador costarricense René Simoes empezaron pisando fuerte el accelerador. En tres minutos, del 21 al 24, el delantero Bryan Ruiz introdujo dos esféricos en el marco americano. Cero a dos en el marcador en dos contragolpes. Los locales se encontraban todavía conmocionados por el fallecimiento de su compatriota Davis unas horas antes. La segunda parte cambió totalmente de rumbo. Los norteamericanos salieron al ataque.
En El Salvador, Honduras logró desatascar el empate inicial con un gol que posteriormente se supo que sería decisivo. El máximo anotador hondureño, Carlos Pavón, metió el balón en la portería salvadoreña en el minuto 63. Desde este momento, los visitantes aguantaron el resultado a la espera de un pequeño milagro desde la capital de La Casa Blanca.
En el minuto 72, Bradley recortó las diferencias. A pesar de la buena noticia, el defensa de EEUU Onyewu se lesionó. El mister, Bob Bradley, ya había realizado los tres cambios. Los locales se quedaron con 10 peloteros en el campo. Y así se llegó al tiempo de descuento en el estado de Virginia. El árbitro mexicano Archundia dio cinco más. Mientras, el encuentro acabó en San Salvador. Los chicos de Reynaldo Rueda esperaban un empujoncito a muchos kilómetros de distancia.
Y el arreón final llegó. Un saque de esquina en el descuento (94) lo remató Bornstein al fondo de la red tica, de Costa Rica. Nada más empatar, terminó el partido y se desató la alegría entre los componentes de la escuadra de Honduras. Los costarricenses no se lo podían creer. Pusieron los dos pies en el país africano durante 93 minutos. Y en el último se los quitaron. Ahora, les toca rehacerse del duro golpe y disputar la repesca ante una díficil Uruguay.
Por su parte, Honduras salió de sus hogares a disfrutar, por fin, de algo positivo. Se olvidaron durante horas de lo que les separaban y se juntaron para mostrar la satisfacción de lograr el ticket para Sudáfrica. La paz se instaló en tiempos de tormenta. Como gritó hace mucho tiempo Federico Trillo, el ¡¡Viva Honduras!!, por fin, se volvió a escuchar.
Fuente de la información: http://www.2010mundialfutbol.com/clasificacion/el-ultimo-minuto-de-concacaf-en-la-clasificacion-al-mundial-2010/ y Wikipedia
Fuente de la imagen: http://www.2010mundialfutbol.com/wp-content/uploads/2009/03/seleccion_honduras.jpg
Los jugadores hondureños posan ante los fotográfos antes del partido.
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