jueves, 5 de noviembre de 2009

Sindelar: El delantero del Wunderteam


El 10 de Febrero de 1903 nació en la región de Moravia, en la antigua Checoslovaquia, el mejor jugador de fútbol de los años 30. Se le considera como el futbolista más grande de Austria de todo el siglo XX. Fue una víctima, desde el deporte, del ascenso de los regímenes fascistas en Europa. Lo vivió en sus propias carnes. Éste el primero capítulo de la historia de Matthias Sindelar.

Desde bien pequeño daba patadas a un balón. Se crió en Favoriten, una ciudad dentro del territorio austríaco pero que se encuentra muy cerca de las tierras checoslovacas. Su familia, de religión judía, era pobre. A los 15 años, fichó por el Hertha de Berlín. Poco después se incorporó a las filas del Austria de Viena.

En Viena se forjó una estrella. Guió a su equipo a la consecución de tres Copas de Austria en sus tres primeras temporadas en el club. Marcó en el equipo de su vida más de 600 goles. Con estos logros, le pusieron un apodo: El hombre de papel, debido a su plasticidad, elegancia en el juego y habilidad para pasar entre los defensores rivales. Otro alias era el Mozart del fútbol.

1926 supuso un año especial para él. Debutó en la selección nacional de Austria. Además, en su debut, marcó el gol de la victoria en el triunfo por dos a uno frente a Checoslovaquia. Luego, lograría anotar en dos ocasiones en la goleada por siete a uno sobre Suiza. En las 44 internacionales de Sindi, como era conocido entre sus amigos, anotó 27 goles.

En los años 30 se construyó el Wunderteam. O traducido al castellano, el equipo maravilla. Probablemente, fueron la mejor escuadra de la década de los años 30. De los 50 partidos que disputó, sólo perdió en cuatro ocasiones. Una de esas derrotas, se obtuvieron en el Mundial de Mussolini. Es decir, en el Mundial de Italia del año 1934.

Maldita semifinal. Después del gran torneo realizado por los chicos de Hugo Meisl, se tropezaron con Italia...y con su dictador fascista. La FIFA no evitó que Benito Mussolini realizara la cita futbolistíca a su manera. Y eso se vió reflejado. El escándalo llegó en la penúltima ronda. El máximo jefe italiano eligió como árbitro del encuentro a un joven sueco: Ivan Ekman. Ambos, cenaron juntos la noche anterior al partido "para discutir tácticas".

Árbitro comprado y partido amañado. Y así sucedió. Uno de los compañeros de Sindelar, Josef Bicanpeter Beck, afirmó hace unos años con rotundidad que incluso "el árbitro llegó a jugar con ellos". Saltaron al terreno de juego del Milan derrotados y salieron del mismo modo 90 minutos después. Los azurri vencieron por uno a cero con un chicharro en claro fuera de juego.

El mismo colegiado arbitró también la final. Nunca más se repitió la misma situación. Antes de la contienda, el Duce invitó a Ekman a hablar con él. Cuando los checoslovacos se enteraron de lo ocurrido, se vinieron abajo. Habían visto el partido frente a Austria y sabían que el trato iba a ser el mismo. ¿Resultado del partido? Dos a uno para Italia. Se llevaron la Coppa del Duce. No la Copa del Mundo tal y como la conocemos hoy. Un trofeo seis veces más grande que el normal.

Sindelar y sus compatriotas sufrieron el primer golpe de un régimen dictatorial. Pero no fue el único. Mañana, podréis leer la segunda entrega.

Documental: "Fascismo en el fútbol" de la BBC, año 2003 y emitido por el canal Historia

Fuente de la fotografía: http://www.tiempodedescuento.com/
Los miembros del Wunderteam posan para los fotógrafos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario